lunes, 2 de junio de 2014

Las Tierras Victhorianas-Capítulo I



*Dedicado a Victoria Rivera, el amor de mi vida.

Es una mañana como tantas otras en Las Tierras Victhorianas, una mañana como todas que no son nunca iguales a las otras. Es una mañana lluviosa, y cada gota que cae es distinta a las demás, porque la lluvia victhoriana es especial, como todo en estas tierras.

Quizá sea difícil de entender el funcionamiento de la naturaleza de Victhorilandia, que así es llamada también en ciertas ocasiones. Acá cada nuevo día es un nuevo reto, aunque el sol sea el mismo, aunque las calles sean las mismas, aunque los campos y los árboles sean los mismos, nunca son iguales. Por ejemplo, cuando he pasado medio día trabajando en lo que pareciese ser un día normal y de pronto recibo un mensaje de Su Majestad, el día completo cambia en plenitud; no solo el momento de recibir y responder los mensajes, no solo el resto del día desde allí, sino el día completo incluyendo la mañana que ya ha pasado. Los efectos de vivir en las Tierras Victhorianas son retroactivos, es decir que así como un día completo se me vuelve mágico con un mensaje a la mitad del día, también mi vida entera ha dado un giro y tiene un sentido nuevo y maravilloso, desde que puse un pie en este paradisíaco lugar.

¿Que cómo pueden ser posibles tales cosas? Bueno, porque el espacio-tiempo victhoriano no responde a las leyes de la física clásica. El espacio-tiempo victhoriano tiene su propia física, sus propias leyes, su propia naturaleza que trasciende espacio y tiempo y leyes naturales. No espero que me crean, no espero que me entiendan, hace falta vivir aquí para comprenderlo, nadie que no haya pisado las Tierras Victhorianas y conocido a Su Majestad, podría siquiera entrever las infinitas posibilidades de estas maravillas.

Hoy tendré un encuentro con Su Majestad, y he de confesar que estoy bastante nervioso, un poco asustado e inquieto, pero sobre todo estoy emocionado, intensamente emocionado y feliz de poder verla. Hoy podré conocer en persona lo que cuentan las leyendas victhorianas, que hablan de la gran belleza de Su Majestad, de su inteligencia, de su bondad, de su  sonrisa, de su sentido del humor, de su creatividad y originalidad, y de todas las demás virtudes que describiré a lo largo de estas crónicas.

martes, 20 de mayo de 2014

Estudio en escarlata_Sir Arthur Conan Doyle





Hay algunos nombres en el mundo que son ignorados por muy pocas personas, como lo es el nombre de Sherlock Holmes, el famoso detective que encarna la esencia de la habilidad deductiva y sintética. Estudio en escarlata, es la obra que le dio vida a este pintoresco personaje.

El Dr. Watson se ha mudado a la casa de Sherlock, con la intención de compartir el alquiler, pero pronto se dará cuenta que compartirá mucho más que eso con el detective, cuando se vea sumergido en una aventura sin igual.

El libro se divide en dos partes, de las cuales la primera es justo lo que se espera de la misma: una novela policíaca, donde un asesinato misterioso que los detectives titulares de Scotland Yard se ven imposibilitados de resolver por sí solos, para lo cual recurren al consejo de Sherlock, quien utiliza sus sorprendentes habilidades mentales para hacer las delicias del Dr. Watson, que a cada nuevo descubrimiento lo va respetando y adulando más, hasta convertirse en su fiel seguidor.

En la segunda parte, el libro da un vuelco total, trasladándonos de Londres a América, donde conocemos la historia de un hombre y su hija adoptiva, que por azares del destino, han quedado en medio de una caravana de mormones que van camino a fundar su ciudad en Utah, su tierra prometida. Esta parte del libro contiene una fuerte crítica social y religiosa, que he de confesar que jamás me esperé en este libro, y fue una agradable sorpresa. Dicha historia tiene una estrecha relación con la primera parte del libro, la cual el lector deberá ir descubriendo durante el desarrollo del mismo.

Un bonito libro, no muy largo ni complicado de leer, que además me dio más de lo que esperaba y dejó la puerta abierta para, más adelante, visitar de nuevo las páginas de Sir Arthur Conan Doyle, en busca de una nueva aventura del famoso detective londinense.

Por Luis Fernando Calderón

jueves, 8 de mayo de 2014

Boxing Babylon_Nigel Collins









Algo que me parece muy cómico y con muy poco sentido, es asegurar que el deporte y la literatura no congenian. Creo que esas personas que dicen ser amantes de las letras, mientras desprecian a los amantes de los deportes y los tratan de bárbaros a menos, tienen menos de literatos que de intolerantes. Yo, personalmente, soy seguidor asiduo de dos deportes en particular: el fútbol soccer y el boxeo. Si bien es cierto que no hay miles de libros que traten de estos temas, sí existen algunos bastante buenos, como el que hoy reseño en este espacio.

Después de buscar y rebuscar, encontré un ejemplar de Boxing Babylon en una tienda de libros usados, el cual al parecer, fue descartado por una biblioteca estadounidense, y en consecuencia, llegó a mis manos en inglés, lo que hizo su lectura más lenta pero no por ello menos agradable.

En esta obra, Nigel Collins cuenta varias historias de boxeadores cuyo final fue aciago. Dicho contenido variopinto, va desde historias como la de Stanley Ketchel, campeón mundial de peso mediano, quien fue asesinado por un empleado de su granja, pasando por el suicidio del también campeón mundial de peso mediano Kid McCoy, hasta boxeadores más reconocidos como Sonny Liston, el hombre al que Mohamed Ali arrebató su primer título mundial de peso pesado, quien murió por una sobredosis de drogas. La lista continúa con boxeadores que murieron asesinados, en accidentes automovilísticos, problemas de drogas y, por supuesto, están también los que pasaron a mejor vida como consecuencia de sus peleas en el ring.

Yo me la he pasado fenomenal leyendo esta obra, pero es obvio que para disfrutarla así, se debe gustar de la “dulce ciencia”, pues de otra manera resultaría una colección de mini biografías que difícilmente gustaría a un no seguidor de este violento (pero voluntario), violento (pero hermoso), violento (pero maravilloso) deporte.

Por Luis Fernando Calderón

martes, 6 de mayo de 2014

La ley de los varones_Maurice Druon





Uno de los principales motivos por los que amo la lectura es la obtención de nuevos conocimientos, y para ello, qué podría ser mejor que la novela histórica. En esta ocasión en particular, comentamos el libro número cuatro de la serie Los reyes malditos, de Maurice Druon, una excelente colección de novelas que narra la historia de la nobleza francesa, a partir del reinado de Felipe “El Hermoso”. La anterior entrega, es decir el tercer libro de la serie, finaliza tras la muerte por envenenamiento del rey Luis X “El Obstinado”, a manos de la condesa Mahaut. Debido a que Luis X no tenía hijos varones, inicia una carrera por el trono, que diversas personalidades desean para sí mismos.

En La ley de los varones se desarrolla dicha batalla por el poder, encabezada por el hermano de Luis X, Felipe V “El Largo”, Carlos de Valois, Roberto de Artois y la condesa Mahaut. Además de ellos, hay dos personajes más en el embrollo sucesorio: Juana II de Navarra, fruto del primer matrimonio de Luis X, quien se presume que puede ser bastarda, debido a los amoríos de su madre, y finalmente el hijo aún no nacido que Luis X dejó en el vientre de su segunda esposa Clemencia de Hungría, el cual, de nacer varón, sería el legítimo sucesor al trono de Francia.

Por si eso fuera poco, en el seno de la Iglesia las cosas no van nada bien, ya que el trono del sucesor de Pedro se sigue manteniendo vacío, a pesar de que han pasado ya cerca de dos años desde la muerte del último Papa, Clemente V, sin que los cardenales logren ponerse de acuerdo en la nueva elección.
Como los tres anteriores libros de esta colección, esta obra es muy rica en datos históricos, además de ser tan emocionante e intrigante como cualquier thriller moderno. Una vez más, volteo la contraportada, esperando ávidamente la oportunidad de continuar con esta aventura, cuando sea el turno de iniciar la lectura del quinto libro de la serie: La loba de Francia, el cual espero que sea tan bueno como los demás.

Por Luis Fernando Calderón

El tentador_Felix Martinez


Uno de los flagelos más grandes de nuestra sociedad centroamericana, hoy en día, es la delincuencia de las pandillas juveniles o “maras”. Su crueldad, organización y control total sobre el terror de la gente honrada parecieran no tener límites. Es casi como si una fuerza sobrenatural les concediera su poder.

Esa es la premisa fundamental de este libro del autor hondureño Alberto Martínez. Los demonios caídos han tomado forma humana y vagan por las calles de Honduras, aterrorizando al pueblo, con sus asesinatos, violaciones y demás delitos. En el mundo los conocen como “mareros”, y aunque algunos son simples humanos al servicio del mal, otros son los mismísimos ángeles caídos, que se alimentan del sufrimiento y la sangre de los inocentes.

Con algunas imágenes crudas, no aptas para personas de estómago débil, y otras que pasan más bien por lo metafísico, es éste un libro bastante interesante, que muestra descaradamente a nuestra sociedad sentina, a través de la ficción demoníaca.

Finalmente, queda sólo agregar que la historia se puede disfrutar mucho más si se conoce Honduras, ya que está plagada del ambiente nacional que nos suele sacar aquellas expresiones de: “¡Hey, yo conozco ese lugar!”, las cuales pintan una sonrisa en el complacido lector.

Por Luis Fernando Calderón

La Ensenada Caliban_S.D. Perry

Cuando Shinji Mikami creó la serie Resident Evil (Biohazard en Japón), difícilmente podría haber imaginado que se convertiría en una franquicia multimillonaria de videojuegos, películas, comics, artículos promocionales y, además, libros.

Stephanie Danelle Perry, una experimentada escritora de adaptaciones de esta índole, que incluyen series como Alien y Star Trek, se dio a la tarea de llevar a Resident Evil al mundo de la novela, con bastante buen resultado.

Éste es el segundo libro de la serie, el cual, a diferencia del primero, que está basado en el videojuego Resident Evil 1, es una historia original de Perry, aunque siguiendo el hilo del primer libro. Los sobrevivientes del equipo S.T.A.R.S. implicados en el incidente de la Mansión Spencer, Rebeca Chambers, Brad Vickers, Chris Redfield y Jill Valentine, se reúnen con un miembro de los S.T.A.R.S. de Exeter, David, quien les comparte terribles noticias sobre la corrupción dentro de la dirección de S.T.A.R.S. y lo lejos que ha llegado el brazo de Umbrella dentro de la misma. En sus investigaciones, ha descubierto que Umbrella tiene una instalación secreta en la Ensenada Calibán, a la cual quiere llevar a Receba, junto a varios comandos de su confianza, para obtener pruebas suficientes para denunciar y hundir a la Corporación Umbrella. Sin embargo, lo que les espera en la Ensenada Calibán es mucho más de lo que esperaban, y la búsqueda de pruebas se convierte en una carrera por la supervivencia, entre otras cosas que se irán descubriendo junto con el avance de la trama de la historia.

Al igual que en el primer libro, se agradece que Perry haya mantenido la estética de los videojuegos, haciendo que la novela se asemeje mucho a jugar en tu consola, pero pasando páginas en lugar de presionando botones. Una obra recomendable para los seguidores de esta franquicia, que seguramente no los decepcionará.

Por Luis Fernando Calderón

Un escritor en guerra_ Antony Beevor

Desde hace un par de años para acá, me he obsesionado particularmente con la historia bélica, devorando una serie de libros sobre el tema, escritos por autores muy diversos, desde historiadores hasta memorias de los mismos soldados implicados en los conflictos bélicos. Entre todos estos autores, mi favorito es por mucho Antony Beevor, un maravilloso historiador y ex soldado del ejército británico, galardonado repetidamente por sus excelentes publicaciones. Un escritor en guerra: Vasili Grossman en el Ejército Rojo, es el séptimo de sus libros que llega a mis manos, y al igual que los primeros seis, ha sido un manjar de principio a fin.

En esta obra, Beevor relata los andares del corresponsal de guerra ruso Vasili Grossman, particularmente durante la Segunda Guerra Mundial. Para ello se basa en las notas de campo tomadas por Grossman en sus cuadernos personales, además de artículos publicados para el diario soviético Estrella Roja. Beevor pone especial énfasis en comparar las vivencias de Grossman con las historias y los personajes de sus libros, tales como Por una causa justa, El pueblo es inmortal y, principalmente, su obra maestra Vida y destino, que compara en importancia y calidad a Guerra y Paz de Tolstoi.

En esta reseña no me puedo alargar mucho, puesto que prácticamente sería relatar el avance del Ejército Rojo en los frentes en los que Grossman estuvo presente. Lo básico está dicho y sólo queda recomendar al lector que se sumerja en este libro únicamente si está interesado en la historia bélica en general o al menos en la Segunda Guerra Mundial, porque de lo contrario seguramente le aburriría no solamente este libro, sino cualquiera de los extensos ensayos de Antony Beevor.

Por Luis Fernando Calderón